Lesiones SLAP y del bíceps proximal

El tendón de la cabeza larga del bíceps se origina en el labrum glenoideo superior (zona SLAP — Superior Labrum Anterior to Posterior), recorriendo el interior de la articulación del hombro antes de descender por el surco bicipital. Ambas estructuras están íntimamente relacionadas y con frecuencia se afectan de forma conjunta, siendo causa importante de dolor anterior y profundo del hombro, especialmente en deportistas.

Anatomía y mecanismo

El labrum glenoideo es un anillo fibrocartilaginoso que rodea la glenoides, profundizándola y aumentando la estabilidad de la articulación glenohumeral. En su porción superior se origina el complejo bicípito-labral.

Una lesión SLAP es un desgarro del labrum en su zona superior que se extiende de anterior hacia posterior, en relación a la inserción del tendón largo del bíceps.

Pueden producirse después de una caída sobre el brazo extendido, una tracción brusca del brazo, en nadadores o por movimientos repetitivos sobre la cabeza, especialmente en deportistas de lanzamiento o trabajadores manuales.

Es importante entender que el labrum cambia naturalmente con la edad y con el paso de los años van apareciendo alteraciones degenerativas en la región superior del labrum que se observan en una resonancia magnética, pero que no necesariamente son la causa del dolor del paciente.

Por otra parte, la porción larga del bíceps puede presentar inflamación (tendinopatía), inestabilidad, lesiones parciales o incluso una rotura completa.

Por esta razón, las lesiones SLAP y las lesiones del bíceps proximal están estrechamente relacionadas, pero no son exactamente la misma patología.

Ilustración anatómica del hombro mostrando el labrum superior y el tendón largo del bíceps con lesión SLAP

Clínica

Los síntomas pueden variar dependiendo de si predomina una lesión del labrum superior o del tendón del bíceps. Lo más frecuente es:

  • Dolor profundo dentro del hombro.
  • Dolor en la región anterior del hombro siguiendo el recorrido del bíceps.
  • Dolor al levantar objetos o realizar fuerza con el brazo.
  • Molestias al realizar actividades por sobre la cabeza.
  • Dolor durante deportes de lanzamiento.
  • Sensación de chasquido o "click" dentro del hombro con movimientos de elevación o rotacionales.
  • Dolor al realizar movimientos repetitivos.

Rotura espontánea del tendón largo del bíceps

Habitualmente se produce un dolor brusco en la región anterior del hombro, en ocasiones acompañado de una sensación de tirón o "chasquido". Posteriormente puede aparecer un hematoma en el brazo y una deformidad característica (signo de Popeye) visible en la imagen debido al descenso del vientre muscular del bíceps.

Curiosamente, después de la fase inicial, muchos pacientes presentan una disminución importante del dolor y mantienen una buena función del brazo.

Fotografía clínica de paciente con signo de Popeye por rotura del tendón largo del bíceps

Estudio

Ninguna prueba clínica aislada permite diagnosticar con certeza una lesión SLAP, por lo que es fundamental relacionar los síntomas, examen físico y estudios de imágenes.

  • Radiografías: no permiten visualizar directamente el labrum ni el tendón del bíceps, pero son útiles para descartar otras causas de dolor, como artrosis, alteraciones óseas o calcificaciones.
  • Ecografía: es especialmente útil para evaluar la porción larga del bíceps fuera de la articulación. Tiene la ventaja de permitir evaluar el tendón en movimiento, de forma dinámica.
  • Resonancia magnética: es el examen más utilizado para evaluar las estructuras blandas del hombro. Permite estudiar el labrum, tendón del bíceps, manguito rotador, cartílago y otras estructuras articulares.

Es muy importante interpretar los resultados de la resonancia junto con los síntomas del paciente, ya que encontrar una lesión o alteración del labrum en una resonancia no significa automáticamente que esa sea la causa del dolor ni que necesite cirugía.

Tratamiento

Dependerá de la edad del paciente, tipo y grado de lesión, el nivel de actividad deportiva o laboral y la respuesta al manejo inicial.

Conservador

  • Es el tratamiento inicial en la mayoría de los casos, especialmente en tendinitis y desgarros parciales del bíceps y lesiones SLAP de bajo grado.
  • Incluye reposo relativo, analgésicos y/o antiinflamatorios, y evitar actividades que reproduzcan el dolor (lanzamientos, actividades sobre la cabeza).
  • La kinesioterapia es fundamental: se orienta a recuperar la movilidad, fortalecer el manguito rotador y la musculatura escapular, y mejorar la estabilización dinámica glenohumeral.
  • Las infiltraciones con corticoide como complemento del tratamiento, especialmente cuando existe dolor persistente que dificulta la rehabilitación.
  • El tratamiento conservador puede durar entre 3 y 6 meses antes de considerar una opción quirúrgica.

Quirúrgico

Se considera en pacientes que no responden al tratamiento conservador, en inestabilidad bicipital, en atletas de alto rendimiento o cuando la lesión SLAP es de alto grado con inestabilidad asociada.

Tenodesis artroscópica del bíceps

Es el procedimiento de elección en la mayoría de las lesiones del tendón bicipital que requieren cirugía. Consiste en reanclar el tendón en una nueva posición (surco bicipital o subpectoral), eliminando la porción intraarticular que genera el dolor. Ofrece excelentes resultados funcionales y estéticos, preservando la fuerza de flexión del codo y supinación del antebrazo.

Reparación artroscópica SLAP (reinserción del labrum)

Indicada principalmente en pacientes jóvenes y deportistas de lanzamiento con lesión SLAP de alto grado (tipos III y IV). Se utilizan anclas de sutura para reinsertar el labrum glenoideo superior a la glenoides. Permite el retorno deportivo en la mayoría de los casos, aunque la rehabilitación es prolongada (6-9 meses).

Tenotomía del bíceps

Alternativa más sencilla que consiste en seccionar el tendón en su origen intraarticular sin reanclar. Indicada en pacientes mayores o de baja demanda funcional. Puede producir el signo de Popeye en algunos casos, aunque generalmente sin repercusión funcional significativa.

Preguntas frecuentes